
Arquitecta con mención en conservación patrimonial. Concibo la arquitectura como precisión que se transforma en emoción. Mi labor se centra en tender puentes entre la memoria construida y nuevas formas de habitar.
Cada proyecto es una oportunidad para crear identidad, narrar historias y proyectar posibilidades. Creo en una arquitectura que dialoga con quienes la habitan y con su entorno, que se siente y permanece. La vivienda es, en esencia, un refugio humano, sensible y profundamente significativo.