El área social de la casa de Ana y Pedro parte de una premisa clara: el diseño debe integrar arquitectura, uso y atmósfera en un solo lenguaje. El proyecto articula la zona BBQ, el jacuzzi y la sala de TV en un ambiente continuo, donde la proporción, la materialidad y la luz construyen una experiencia equilibrada y habitable.
La intervención se desarrolla desde el reconocimiento del espacio existente, actuando con precisión para transformarlo sin perder su esencia. Superficies minerales, piedra natural y detalles en madera se combinan para generar calidez dentro de una composición sobria y contemporánea. Cada decisión responde a la intención de ordenar el espacio y consolidar una atmósfera coherente, donde los elementos no compiten, sino que se integran de manera natural.